jueves, 29 de octubre de 2015

Articulo: La Mistificación de Auschwitz VIII (IX)

Articulo N° VIII

Faurisson, Zundel y Leuchter

‘Tehran Times’, 20 de febrero de 2001
El primer investigador quien seriamente examinó los aspectos técnicos de los pretendidos gaseos en Auschwitz fue el profesor Robert Faurisson. Él estudió las técnicas de ejecución usadas en algunas penitenciarias de los Estados Unidos, donde las sentencias de muerte se cumplían con el uso del gas cianuro de hidrógeno. El cianuro de hidrógeno es el ingrediente activo del pesticida ‘Zyklon B’, el cual era embalado en forma de pelotitas sólidas que al contacto con el aire se dispersaba en forma de gas.
Una ejecución por gas es un asunto peligroso, se deben tomar muchas precauciones y la cámara de gas debe ser hermética, de otra manera, la ejecucución podría tornarse en una situación de alto riesgo para los empleados de la penitenciaría. Faurisson, quien había visitado Auschwitz y estudiado los planos de los crematorios, se preguntó cómo es que más de 2 mil (2,000) personas pudieron haber sido asesinadas simultáneamente en esas habitaciones que no contaban con entradas herméticas y no contaban con instalaciones para introducir (y dispersar) el gas. Él concluyó que ningún gaseo con ‘Zyklon B’ pudo haber sido realizado ahí, sin haber envenenado a las víctimas y contaminado las proximidades exteriores de la “cámara”, y que tampoco pudo haber sido posible remover los cadáveres inmediatamente después del “gaseo”, como los testigos unánimemente han declarado. (1)
En febrero de 1988, Faurisson y el revisionista germano-canadiense Ernst Zundel asignaron al estadounidense experto en instalaciones para ejecuciones, Fred Leuchter, y quien había construido cámaras de gas, que elaborase un reporte sobre las habitaciones señaladas como “cámaras de gas” en Auschwitz I, Birkenau y Majdanek. Leuchter se dirigió hacia Polonia apenas con el equipo necesario y a su regreso escribió el reporte que se ha convertido en un auténtico “rompehielos” y que constituyó la victoria científica del revisionismo (2). He aquí las conclusiones sobre Auschwitz:
a) Las llamadas cámaras de gas en realidad son lo que en documentos alemanes se reporta como morgues. Debido a sus características físico-técnicas, no pudieron haber servido para fines homicidas, por medio de gaseos.
b) La capacidad de los crematorios no pudo haber satisfecho ni una pequeña fracción del número de las víctimas sugeridas.
c) Los análisis químicos del mortero de las paredes de las cámaras de gas no mostraron cantidades significativas de rastros ferro-cianuros. Por el contrario, los análisis sí mostraron una enorme cantidad de ferro-cianuros en las muestras tomadas de la cámara para despiojar de Birkenau.

El llamado Reporte Leuchter no fue del todo perfecto. Por ejemplo, Leuchter erróneamente afirmó que no había encontrado ningún sistema de ventilación en las “cámaras de gas”, y lo concerniente a los crematorios no fue del todo satisfactorio, ya que él no tenía competencia técnica en ese aspecto. Sin embargo, el aspecto químico se volvería decisivo, ya que sus conclusiones fueron totalmente confirmadas por Germar Rudolf mediante un estudio de carácter científico más completo.

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